MICROMACHISMOS: la violencia invisible en la pareja
los comportamientos masculinos en lo cotidiano. En la pareja, que será el ámbito del que me
ocuparé, se manifiestan como formas de presión de baja intensidad más o menos sutil, con las
violencias de género):
• imponer y mantener el dominio y su supuesta superioridad sobre la mujer, objeto de la
maniobra;
• reafirmar o recuperar dicho dominio ante la mujer que se "rebela" de "su" lugar en el
vínculo;
• resistirse al aumento de poder personal o interpersonal de la mujer con la que se vincula, o
aprovecharse de dichos poderes;
• aprovecharse del "trabajo cuidador" de la mujer.
propia posición de género creando una red que sutilmente atrapa a la mujer, atentando contra
su autonomía personal si ella no las descubre (a veces pueden pasar años sin que lo haga), y
sabe contramaniobrar eficazmente. Están la base y son el caldo de cultivo de las demás formas
de la violencia de género (maltrato psicológico, emocional, físico, sexual y económico) y son
las "armas" masculinas más utilizadas con las que se intenta imponer sin consensuar el propio
punto de vista o razón. Comienzan a utilizarse desde el principio de la relación y van
moldeando lentamente la libertad femenina posible.
Los varones son expertos en estas maniobras por efecto de su socialización de género
que les inocula la creencia en la superioridad y disponibilidad sobre la mujer. Ellos tienen, para
utilizarlas válidamente, un aliado poderoso: el orden social, que otorga al varón, por serlo, el
inquisitorio en el que la mujer esta en principio en falta o como acusada: "exageras' y "estas
loca" son dos expresiones que reflejan claramente esta situación Aun los
varones mejor intencionados y con la autopercepción de ser poco dominantes los realizan,
porque están fuertemente inscritos en su programa de hábitos de actuación con las mujeres.
MICROMACHISMOS COERCITIVOS: el varón usa la fuerza (moral, psíquica, económica o de la propia personalidad),
para intentar doblegar a la mujer, limitar su libertad y expoliar el pensamiento, el tiempo o el
espacio, y restringir su capacidad de decisión. La hacen sentir sin la razón de su parte y Micromachismos: La violencia invisible en la pareja
Luis Bonino Méndez 6
ejercen su acción porque provocan un acrecentado sentimiento de derrota cuando comprueba
la pérdida, ineficacia o falta de fuerza y capacidad para defender las propias decisiones o
Intimidación: Este es un mM que está en el límite entre la violencia psicológica y los mM propiamente dichos.
Maniobra atemorizante que se ejerce cuando el varón ya tiene fama (real o fantaseada) de
abusivo o agresivo.
Control del dinero: Gran cantidad de maniobras son utilizadas por el varón para monopolizar el uso o las decisiones sobre el dinero, limitándole su acceso a la mujer
No participación en lo doméstico: Basada en la creencia que lo doméstico es femenino y lo público masculino, por este grupo de maniobra se impone a la mujer hacerse cargo del cuidado de algo común: el hogar y las personas que en ella habitan.
MICROMACHISMOS ENCUBIERTOS
son los que atentan de modo más eficaz contra la simetría relacional y la autonomía
femenina, por su índole insidiosa y sutil que los torna especialmente invisibles en cuanto a su
intencionalidad. En ellos, el varón oculta (y a veces se oculta) su objetivo de dominio y
forzamiento de disponibilidad de la mujer. En algunas de estas maniobras esos objetivos son
tan encubiertos y su ejercicio es tan sutil que pasan especialmente desapercibidas, razón por
la que son muy efectivas. Utilizan, no la fuerza como los mM coercitivos, sino el afecto y la
inducción de actitudes para disminuir el pensamiento y la acción eficaz de la mujer, llevándola
a hacer lo que no quiere y conduciéndola en la dirección elegida por el varón.
MICROMACHISMOS DE CRISIS
suelen utilizarse en momentos de desequilibrio en el estable disbalance de poder en
las relaciones, tales como aumento del poder personal de la mujer por cambios en su vida o
pérdida del poder del varón por razones de pérdida laboral o de limitación física. Generalmente
estos cambios se acompañan de reclamos por parte de la mujer de mayor igualdad en la
relación. Suelen ser útiles no sólo para impedir que la mujer sea más autónoma o para no
sentirse dependiente de ella, sino también para impedir los reclamos de ella respecto a la
necesidad que él también cambie modificando sus hábitos de superioridad.
Hipercontrol
Este mM consiste en aumentar el control sobre las actividades, tiempos o espacios de la mujer,
frente al temor que el aumento real o relativo de poder de ella pueda dejarlo a él en un
segundo lugar e inferiorizado
Seudoapoyo
Apoyos que se enuncian sin ir acompañados de acciones cooperativas, realizados con mujeres
que acrecientan su ingreso al espacio publico. Se evita con ello la oposición frontal, y no se
ayuda a la mujer a repartir su carga doméstica y tener más tiempo.
La efectividad de todas estas maniobras, junto a la falta de autoafirmación de la mujer,
forman una explosiva mezcla con enormes efectos negativos para ella y el vínculo que, como
decíamos al comienzo de este artículo suelen ir haciéndose visibles a largo plazo.
Habitualmente no suele reconocerse la causalidad interpersonal de estos efectos, que suelen
atribuirse culposamente a la mujer. En los varones no solo producen efectos "positivos" (para
él) sino también efectos negativos que no se pueden tampoco descuidar.
En las mujeres los mM suelen provocar:
- un agotamiento de sus reservas emocionales y de la energía para sí, con una actitud
defensiva o de queja ineficaz por el sentimiento de derrota e impotencia que producen,
- un deterioro muchas veces enorme de su autoestima, con aumento de la desmoralización,
aumento de la inseguridad y disminución de la capacidad de pensar (los estudios
epidemiológicos muestran que las mujeres en pareja disminuyen su salud mental y calidad
de vida, al contrario de los varones, quienes las aumentan),
- una disminución de su poder personal y parálisis del desarrollo personal,
- un malestar difuso, una irritabilidad crónica y un hartazgo de la relación, de los cuales se
culpan por no percibir que su producción es por presión externa, y que son frecuentes
motivos de consulta a los dispositivos de salud mental. En estos dispositivos,
frecuentemente y al igual que él varón de la pareja, suele atribuirse dichos malestares a la
exageración de ciertas "características femeninas (dramatismo, inconformismo, etc.)
COMENTARIO: "Hay distintos grados de machismos. Los hay más evidentes, no aceptados por la mayor parte de la sociedad, y los hay en actitudes arraigadas en nuestro acervo cultural, que suelen ser de menor gravedad pero tienen el mismo tronco".
Son "casi imperceptibles y están normalizados, por eso son dificiles de identificar", La violencia física o los insultos son las dominaciones más visibles y que menos se aceptan en la sociedad. Pero los controles del hombre a la mujer en la pareja, por ejemplo, no se detectan igual También hay actitudes paternalistas que muchas mujeres, incluso las más jóvenes, ven aceptables porque las interpretan como cariño", comenta.
GLOSARIO:
- Inclusión: Introducción de una cosa en el interior de otra o dentro de sus límites
- indulgente:Tendencia a juzgar con benevolencia y castigar sin demasiado rigor.
- enfurruñamiento: Acusación culposa no verbal frente a acciones que no le gustan al varón,pero a las cuales no se puede oponer con argumentos "racionales"
- paternalismo: Sistema de relaciones sociales y laborales sostenido por un conjunto de valores y normas fundadas en una valoración positiva del patriarcado.
- machismo: es una ideología que engloba el conjunto de actitudes que los hombres de hoy en día hacen conductas, practicas sociales y creencias destinadas a promover la negación de la mujer como sujeto indiferente de la cultura, tradición y costumbre.
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